Nunca te cases con un color

¿Te has preguntado por qué el rosa es tu color favorito o por qué aborreces tanto al azul? En este artículo te contaré qué son los colores, por qué prefieres unos u otros y cómo utilizar este conocimiento a tu favor en marketing digital.

Val

Diseñadora web, nómada digital y apasionada por la cultura japonesa. Fui una pequeña zombie del sistema hasta que en 2018 decidí cambiar mi vida 💪. Dejé mi carrera universitaria, comencé a estudiar japonés por mi cuenta y un año después me matriculé en la Escuela Nómada Digital 💻. Descubrí mi propósito de ayudar a otros emprendedores a través del diseño web y me convertí en la mitad nerd de Solución Kaizen 🤓. Ver más sobre mí
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November 1, 2020

Palabras preliminares

Spoiler alert: si estás encaprichado con un color (ya sea porque te encanta o lo detestas), después de leer este post eso podría cambiar (y te deseo de corazón que así sea). Hoy te contaré por qué es bueno para ti ser abierto en cuanto a los colores, aprender de ellos y utilizarlos a tu favor 😉. Vamos allá.

¿Qué es un color?

Qué pregunta fácil y difícil a la vez. Todos sabemos «qué es un color» por experiencia. Pero me gustaría explicártelo de una manera un poco más «científica», porque estoy segura de que te servirá para comprender la magia detrás de los colores (como te dije, esto es un antes y un después, así que ponte cómodo y enciende los motores neuronales, porque se viene lo bueno 😎).

Para comenzar, te haré una pregunta: ¿qué pasaría si estuvieras en un cuarto oscuro?, ¿qué colores verías? Así es, probablemente ninguno; si estás pensando en negro, déjame decirte que el negro no es un color (perdón por arruinar tu infancia 🤷‍♀️). Entonces, volviendo a la pregunta… resulta que curiosamente, los colores solo se perciben cuando hay luz. Ésa es la primera clave: los colores son luz. Y es que la luz es energía electromagnética y por tanto se comporta en forma de ondas con una determinada frecuencia y longitud de onda (¿esto no te interesa? muy bien, vete al siguiente título y enseguida te alcanzo; me quedo por aquí unas líneas más siendo una nerd 🤓). El rango entero de frecuencias y longitudes de onda de la luz se denomina «espectro» y, particularmente, los colores que nosotros vemos se denominan «espectro visible de la luz».

¿Sabías qué? El espectro visible de la luz va del rojo al violeta, por eso, a la luz «no visible» cuya frecuencia está por debajo del rojo se la denomina infrarrojo, y la que está por encima del violeta, rayos ultravioleta (los famosos UV). ¿Qué?, ¿no me creías cuando dije que sería nerd?

Antes de seguir, debo hablarte de los colores primarios de la luz. ¿Te acuerdas cuando en la escuela primaria nos enseñaban a mezclar los tres colores primarios de los pigmentos y nos decían que de ellos salían todos los demás? Y esos colores eran rojo, azul y amarillo y si los mezclabas todos se suponía que te quedaba negro (aunque a mí siempre me quedaba un color marrón 💩, pero bueno, detalles…). Pues bien, ahora quiero que te concentres en lo que te voy a decir: los colores primarios de la luz son rojo, verde y azul (que seguro te suenan más como RGB), y contrario a lo que sucede con los pigmentos, si combinas los tres, te da blanco. Pero también se pueden mezclar de a uno, como hacíamos en la escuela. Así, por ejemplo, si se combinan el rojo y el verde se forma amarillo (recuerda que estamos hablando de luz y no de pigmentos, ¿vale?, última vez que lo digo 😛), si mezclas azul con verde dará cyan, si mezclas rojo con azul dará magenta. A esto se lo conoce con el nombre de «mezcla aditiva». Val, esto también me suena familiar, ¿tiene algo que ver con el CMYK? Sip, de hecho, el modelo CMYK (cyan, magenta, amarillo y negro – los colores típicos de la impresora) está basado en lo que se conoce como «mezcla sustractiva», peeeeero… eso va para otro post.

¿Sabías qué? La luz del sol contiene el espectro total de la radiación electromagnética, es decir, tanto el espectro visible como las demás frecuencias que el ojo humano no percibe. Es por este motivo que la luz del sol se denomina «luz blanca» (sí, blanca, no amarilla como tú creías. Lo sé, es muy fuerte, perdón por destruir tu infancia de nuevo 🙄).

Como sea, volviendo a los colores que podemos ver, es decir, al espectro visible de la luz… ahora te quiero contar cómo es que ésta interactúa con las superficies para dar origen a los colores. Resulta que cuando un haz de luz incide sobre una superficie, vamos a poner por ejemplo un limón, la superficie en cuestión absorberá ciertas frecuencias de luz, pero otras las reflejará. Esa luz reflejada, se mezclará y será captada por los ojos. En el caso del limón, lo que sucederá será lo siguiente: cuando la luz blanca proveniente del sol (que recuerda, trae todas las frecuencias del espectro visible), toca el limón, este absorbe el color azul y refleja el verde y el rojo (que, si te acuerdas, cuando se mezclan da como resultado el amarillo y eso es exactamente lo que ven tus ojos).

Si eres un nerdecito como yo y quieres aprender más sobre el espectro visible de la luz y cómo funciona esto que te acabo de explicar, te dejo este vídeo (que parece infantil pero no lo es y está super completo).

¿Cómo interpreta los colores nuestro cerebro?

Como todo en la vida: a través de la experiencia. Cuando un color (luz de determinada longitud de onda) llega a tu ojo, es transformado en un impulso eléctrico que viaja a través del nervio óptico hasta el cerebro. Allí es procesado en base a la experiencia. El cerebro se pregunta, ¿conozco de antes este color?, ¿en dónde lo he visto?, ¿cómo he reaccionado a él en el pasado?, ¿qué experiencia he tenido relacionada a él? El procesamiento de la información recibida, es un compendio de las respuestas de todas estas preguntas (y algunas más) que se hace tu cerebro.

Pongamos un ejemplo: supongamos que cuando eras pequeño, una vez viste una fruta y pensando que era una naranja le diste un mordisco; esperabas un sabor dulce, pero el sabor era amargo: resultó ser que era un pomelo. A partir de entonces, tu cerebro relaciona el color naranja con una fea sensación y aunque tú ni siquiera eres consciente del porqué, ahora ese color «no te gusta».

Aún así, ¿los colores tienen significados globales?

Por fortuna para el marketing, sí. Como he dicho antes, los colores se perciben a través de la experiencia y resulta que hay una experiencia que tenemos en común todos los seres humanos, sin importar nuestra nacionalidad, religión, partido político, ni clase social: la experiencia con la naturaleza.

La mayoría de los colores tienen significados globales relacionados con su presencia en la naturaleza.

Por ejemplo, el verde se encuentra en los árboles, en el pasto, en algunas algas. Los organismos que realizan fotosíntesis, producen el oxígeno que sustenta la vida. Y, de nuevo, aunque tú no lo entiendas conscientemente, el cerebro interpreta el verde como un color relacionado a la vida, la abundancia, la salud, el sustento, la prosperidad y la calma.

El azul se encuentra en el agua y en el cielo. Representa profundidad, inmensidad, reflexión, quietud.

Y podríamos seguir todo el día, pero se nos haría el artículo el doble de largo. Así que déjame saber si quieres que escriba un artículo con los significados de cada color en los comentarios.

¿Está mal tener un color favorito / detestar un color?

No está mal, mientras seas consciente de que la razón por la que amas/detestas ese color, probablemente procede de una experiencia personal, y eso no te limite a la hora de decidir usarlo/no usarlo en una marca.

A modo anecdótico: a mí nunca me gustó el color violeta; sin embargo es uno de los principales colores de Solución Kaizen, ¿por qué? Porque no dejé que mi gusto (subjetivo) me limitara a la hora de elegir el color que identificaba mi marca, porque transmitía sus valores.

Tampoco me gusta el verde, sin embargo si tuviera que hacer un diseño relacionado a la naturaleza o el bienestar, seguramente usaría ese color.

En definitiva, recuerda que tanto si amas como si detestas un color particular, es algo «tuyo», no de tu cliente ni de tu nicho. Por eso, mi mejor consejo y el mensaje que quiero que te lleves de este post es: no te cases (ni te divorcies) de ningún color. Sé profesional, busca el color que mejor aplique y conecte con el sentimiento y los valores que quieres transmitir y deja que ocurra la magia.

Cuéntame si este artículo te sirvió, y déjame saber si te cambió la mirada respecto a los colores 🧐.

Val.

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